El cuerpo es nuestro templo y la base de nuestro bienestar, por ello Jesús Bonilla, el maestro de yoga Tanumânasî, afirma que es imprescindible realizar una serie diaria de asanas de Hatha Yoga o Kundalini Yoga con las que obtienes grandes beneficios. Las posturas y ejercicios que incluye Kundalini Yoga junto con las prácticas de Pranayama y Meditación conducen a la persona a alcanzar un equilibrio físico y mental que facilitan el despertar de la conciencia del cuerpo. El Prana, energía vital, se activa con la práctica constante de las asanas de Hatha Yoga, de esta manera se consigue llevar una vida más saludable, reduciendo y llegando a eliminar en poco tiempo con la ayuda de Kundalini Yoga incluso contracturas y dolores musculares, frecuentemente producidos en la espalda tanto en la zona lumbar como torácica y cervical. Uno de los indicativos infalibles de juventud es la flexibilidad de la columna vertebral, elasticidad corporal que se desarrolla grandemente con las prácticas conjuntas de clases de Kundalini Yoga y Hatha Yoga en Madrid con Jesús Bonilla.

Yoga el control del Prana y las corrientes vitales

"Hatha yoga, Laya o Kundalini yoga, Karma yoga, Mantra yoga , Raya yoga." Los principales métodos del yoga afirman que la postura correcta es indispensable para alcanzar la quietud. Después de haber logrado una postura estable y la serenidad mental, sugieren al devoto que practique Pranayama con el fin de alcanzar Pratyahara. El control de la respiración es el medio más importante para el control de la mente. La respiración puede ser controlada por la retención absoluta del aliento (kevala-kumbhaka), o por la regulación del aliento (pranayama).

La retención absoluta del aliento es lograr que el aire vital permanezca firmemente en el corazón sin exhalación ni inhalación. Esto se obtiene a través de la meditación. La regulación del aliento es conseguir que el aire vital permanezca firmemente en el corazón a través de la exhalación, la inhalación y la retención, según las instrucciones dadas en los textos del yoga.

Controlar la respiración es el medio mas efectivo para el control de la mente, porque la mente, como el aliento, es una parte del aire, debido a que la naturaleza de la movilidad es común en ambos, debido a que el lugar de origen es el mismo para ambos, y debido a que cuando uno de ellos es controlado, el otro deviene igualmente controlado.

Las escrituras antiguas enseñan los medios de obtener la realización del Ser de dos maneras: por medio del yoga de ocho miembros (ashtanga-yoga), y por medio del conocimiento de ocho miembros (ashtanga-jnana). Por la regulación del soplo (pranayama) o por su absoluta retención (kevala-kumbhaka), que es uno de los miembros del yoga, la mente deviene controlada.

Perseverando sin dejar la mente en eso, practicando disciplinas más avanzadas tales como la retirada de la mente de los objetos externos (pratyahara), finalmente, se obtendrá sin duda la realización del Sí mismo, que es el fruto de la indagación. Si bien fluye por todo el cuerpo, el sitio del Prana es el corazón. Aunque Antakarana es uno, el mismo asume cuatro formas, de acuerdo con las diferentes funciones que realiza:

1.-Manas; 2.-Budhi; 3.-Chitta; y 4.-Ahamkar.
De igual modo, aunque el Prana es uno, asume cinco formas:
1.-Prana; 2.-Apana; 3.-Samana; 4.-Udana; y 5.-Vyana.
A esto se lo denomina Mukhya Prana.
El Prana reunido con el Ahamkar vive en el corazón.
De estas cinco formas del Prana los principales agentes son Prana y Apana.
Tal como se ha dicho, el sitio de Prana es el corazón, el de Apana el ano, el de Samana la región del ombligo, el de Udana la garganta, mientras que el sitio de Vyana abarca todo el cuerpo.

Los subpranas son cinco: Naga, Kurma, Kirkara, Devadatta y Dhananjaya.
La función del Prana es la respiración; del Apana la excreción, del Samana la digestión, del Udana la deglución. Hace dormir al Jiva y lo separa del cuerpo astral en el momento de la muerte. Vyana realiza la circulación de la sangre. Naga produce el eructo y el hipo, Kurma la función de abrir los ojos, Krikara induce al hambre y a la sed, Devadatta al bostezo y Dhananjaya activa la descomposición del cuerpo después de la muerte. El hombre que logre que su aliento surja de su cabeza a través de Brahmarandra, al morir no renacerá jamás.

Una práctica indispensable es tomar consciencia de la distancia a la cual es perceptible nuestro aliento al expirar. El cuerpo de Vayú tiene, por lo general 1 m. 86 cm. de longitud. La medida común de la corriente de aire, cuando se exhala, es de 17 cm., al cantar alcanza a 30 cm., al comer 38 cm., al dormir 44 cm., durante el coito alcanza a 52 cm. y cuando se practican ejercicios físicos alcanza aún mayor longitud. Por la disminución de la longitud natural de la corriente de aire exhalado (desde menos 17 cm.) se prolonga la vida; mientras que si se la aumenta, el período de duración de la vida decrece.

Realiza la siguiente sadhana durante los “Sandhyas” (al amanecer, al ocaso o a cualquier hora) inhala el Prana externo, llena el estómago con él y centralízalo con la mente, en el medio del ombligo, en la punta de la nariz y en los dedos de los pies. Con este procedimiento el Yogui se libera de las enfermedades y de las fatigas. Mediante la centralización de su Prana en la punta de la nariz, obtendrás dominio sobre los elementos del aire; si lo centras en el medio del ombligo, disiparás las enfermedades; si lo centras en los dedos de los pies, tu cuerpo devendrá ligero. Quien bebiere aire a través de la lengua disipará la fatiga, la sed y muchas enfermedades. Quienquiera que bebiere el aire con la boca, durante los dos Sandhvas: las dos últimas horas de la noche, por espacio de tres meses, obtendrá de la auspiciosa Saraswati (Diosa de la Palabra) elocuencia y sabiduría, esto es. Ella estará presente en su Valch (palabra). El practicante se liberará en seis meses de toda enfermedad. Si se dirige el aire hacia la raíz de la lengua, el hombre sabio que de este modo bebe el néctar, gozará de toda felicidad.